viernes, 30 de diciembre de 2011

CONTESTO

Primer sonido del teléfono, medito. A ti, a ti ya no te pregunto... te contesto. Segundo todo y mi corazón empieza a latir cada vez más veloz, igual que la última vez que toque tus mejillas. Tercer toque, no aguanto más, años de idas y venidas han dado como resultado sentimientos que nunca dejarán mi alma tranquila. Hola-. manifiesta tu voz a 13000 años luz del tiempo presente. Contesto... ¿Como estas?-. digo fingiendo serenidad, mientras que mis piernas se quiebran lentamente. Bien-. respondes algo impaciente.... Y ¿esta llamada a que se debe?-. ahora preguntas tu. Contesto que ningún motivo me lleva a ello, miento... Si hay algo que me impulsa, quiero saber como estas, si me extrañas después del pasado y si tu vida ha cambiado... No pregunto, contesto. La conversación fluye y llega el momento. Cuelgo. Sentada en el suelo visualizo en mi pantalla personal la película rebobinada... recuerdos buenos, malos, pero no lo evito, eres vitamina para un corazón desanimado. Tus palabras calan hondo, pero las guardo al igual que la última carta, la figura de papel y la estrella que busqué tantas noches escuchando las olas del mar. Pasos adelante he dado bastantes. Me pongo de pie, camino y llego a mi rincón favorito. El reencuentro puede que pronto se produzca y si buscas algo más claro que estas palabras mira la pecera que decora tu cabeza. 

Ahora sí, no como antes, me apetece un bombón de chocolate.

NO CONOZCO

Conozco tu cara, pero tu alma para mi sigue siendo un misterio. Conozco tus canciones, pero su significado para mi es incierto. ¿Me dejo llevar? es una pregunta constante, motivo de discusión entre mi corazón y la razón.

No conozco quien eres, pero quiero descubrirlo aún cuándo mis gafas defectuosas no me dejen ver el camino. Ojos de miel, quisiera decirte que espero pero no conozco lo que realmente siento... el ¿por que? sólo lo sabe el tiempo, el ¿cuándo? todavía no lo tengo.

Miro cada mañana el mar preguntándole al cielo ¿que será lo correcto?, mientras los recuerdos vuelven recurrentes a mi cabeza dejando de lado todo lo que pienso. 


Mi forma de escribir ha cambiado, igual que ha evolucionado la manera de concebirte día tras día... ¿Nervios? ya no siento, pero sigue naciendo el deseo de deleitarte con canciones posiblemente de tu cantante favorito.


Hoy no quiero café, no quiero chocolate ni dar un paseo en mi bicicleta favorita, sólo quiero que sepas algo que ya no tiene sentido que se mantenga en secreto, quizás por que busco respuestas, quizás por que sólo quiero reconfortar un corazón que según escribes se encuentra desahuciado o simplemente, quizás por que lo que muere aveces debe salir a flote para comprobar su veracidad.

Y así entre cuerdas y guitarras seguiré intentando impresionar a un ser a quien admiro, no por su belleza, sino por el talento que hoy me tiene cautiva.

SÓLO SE

Sólo se que no se nada
y mi alma intrépida se escapa
seducida por la tentación 
de una mente creativa.

Sólo se que no se nada
decía el filósofo
gritando a vientos su existencia
mientras que mi corazón 
te anhela en la ausencia.

Sólo se que no se nada
y las palabras inundan mi cabeza
en busca de respuestas
aún no obtenidas.

Sólo se que no se nada
y nada se si no arriesgo nada
y sabré lo que puedo conseguir
si emulo dichas palabras.