lunes, 29 de agosto de 2011

INSPIRACIÓN

Busco inspiración en objetos que me extraen poco a poco de la realidad. Disfruto de la suave melodía que acompaña la armoniosa voz de uno de mis cantantes favoritos. Pienso en el porvenir de todos los proyectos que quiero hacer realidad, si, tú también estas en la lista. La música me lleva hasta un paisaje lejano y me permite vislumbrar que será de mí dentro de poco. Amigos, que sería de mi sin aquellas personas que forman uno de los pilares más importantes de mi vida… cuanto deseo poder abrazarles en este momento, pero algunos están lejos de aquí. Lentamente cada una de las partes de mi cuerpo se deja caer suavemente en la arena de la playa que apacible, hermosa e inmensa me ofrece una noche de verano. Las olas del mar marcan el compás de la canción que forman mis pensamientos. Palabras inundan mi cabeza, son tantas las que he callado, son tantas las que no supe como decir, pero mas son las que inútilmente gaste intentando hacer que me entendieras… ese tú, ha desaparecido ya hace demasiado tiempo de mi vida, ahora el que era él eres TÚ… una ráfaga de aire fresco pasa no sólo por mi lado si no que también ayuda a llevarse todo aquello que no deja beneficio, dando paso a los resultados del cambio que tanto me ha costado emprender. Pienso en mi familia, también lejos, pero aferrados a mi alma tanto como se puede aferrar un perro a su juguete favorito.  Granada, pronto recorreré tus calles buscando inspirarme de nuevo, buscando de nuevo un impulso que deseo conseguir… el dinero no da la felicidad, eso lo he podido comprobar… la felicidad es un cumulo de factores en los que por supuesto estas tú, o no, eso sólo el tiempo, el tiempo lo dirá, cuando crea conocerte lo suficiente para decirte todo aquello que evito de momento. Por ahora me centro en lo que es verdaderamente real y necesario para mi vida y mi futuro… pero no descarto la posibilidad de que algún día sea la culpable de que sonrías sin motivo y de que seas un tanto feliz, así como intento serlo ahora. Por lo pronto últimas noches de verano, llenas de estrellas que escuchan mis deseos y pensamientos, por suerte esta vez ni son las doce ni quiero chocolate, solo quiero ver tu sonrisa una vez más aunque inocente y ignorante de lo que dentro de mí puede pasar.